¨Me reflejo en otras pupilas. Me someto a las igualdades subjetivas de las miradas diferentes...¨

Sortilegios cotidianos

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martes, 26 de mayo de 2009

Meditaciones



Una buena forma de medir el tiempo, puede ser, acaso, sumergir tu mirada en la pupila de otro y viceversa.
Al cabo de dos minutos,tres segundos, quince días y un lustro, habrás comprendido que los relojes no existen...




sábado, 27 de diciembre de 2008

Con te partiro



Uno intenta poner orden en su vida comenzando por los zapatos. Se acerca el nuevo año y por una de esas cosas casi estadísticas del ser humano, el primer paso a dar es casi siempre ordenar la casa y renovar el vestuario. Como si las prendas nuevas nos trajeran el augurio de buenas esperanzas, de renovadas experiencias.
Uno observa las pelusas desparramadas por el suelo, las lapiceras a la mitad, las boletas de meses anteriores y hasta las imágenes de las fotos con cierta nostalgia.
Y es que el futuro se nos presenta tan tentador de sueños posibles...
Y es que el pasado, nos tiene atados al corazón por un nudo marino tan fuerte de disolver...
Correrás primero el sillón, te fijarás si aquel cuadro no queda mejor más cerca de la ventana. Hasta colocarás en tu equipo de audio el cd de Nana Mouskouri que jamás pensaste que escucharías. Sacarás las sábanas viejas de tanto stress onírico y colocarás unas blancas y radiantes con olor a jazmín. Abrirás todas las aberturas de la casa, para que el aire llene los pulmones del lugar con la esencia de la ilusión a punto de parir.
Mirarás la pila de libros sobre la mesa, y querrás comenzar de inmediato por ese de la imagen del beso y tapa color lavanda que te estremece en recuerdos.
Comprarás otros vasos tansparentes en donde al gaseosa rebalse de burbujas vivaces.
Colgarás prolijas las carteras, te darás cuenta de que son tantas que tendrás para elegir. Juntarás todas las bolsas de regalos, las ordenarás prolijas y las colgarás detras de la puerta. Destaparás cada perfume, solo para reflexionar que debieras usarlos todos los días sin tapujos y en cada rincón de tu cuerpo.
Empezarás ahora mismo rociándote con aquel de fragancia dulce a mandarinas.
Abrirás mails a los que no habias prestado antención, y tendrás ganas de responder todo aquello que un día no dijiste.
Entonces, desinfectarás los pisos y lustrarás los vidrios, y llevarás rosas blancas a la mesa.
Te dará orgullo el arte que rodeo tus días, los pequeños detalles que te han acompañado durante todo el año.
Tomarás un libro naranja y lo abrazarás fuerte contra tu pecho.
Te untarás crema de duraznos en la piel, abrirás jabones cítricos y mirarás el recetario con todas las delicias que quedan aún por cocinarte.
Y entonces sonará tan fuerte ¨Con te partiró¨ que se te desgarrará el alma.
Y tal vez, la última lágrima de un año lleno de vivencias se derrame por tu mejilla.
Comprenderás que te has esforzado, que la pasíon ha sido una vez más la que guió tus días con el sabor de lo espóntaneo y la esencia de lo que sos.
Sabrás que no estás sola, sentirás que a pesar del enojo y la distancia, alguien estará a tu lado. Siempre.




Con te partiro

Cuando vivo solo
sueño un horizonte falta de palabras
en la sombra y en tres luces
todo es negro para mi mirada
si tú no estas junto a mi, aqui
tú en tu mundo
separado del mio por un abismo
oye, llamame
yo volaré a tu mundo lejano

Coro:
Por ti volaré espera, que llegare
mi fin de trayecto eres tú
para vivirlo los dos por ti volaré
por cielos y mares
hasta tu amor
abriendo los ojos por fin contigo vivire

Cuando estas lejana sueño un horizonte
falta de palabras
y yo sé que siempre estas ahi, ahi
una luna hecha para mi siempre iluminada para mi
por mi, por mi, por mi

Coro:
por ti volaré, espera que llegare
mi fin de trayecto eres tú
contigo yo vivire
por ti volaré, por cielos y mares
hasta tu amor, abirendo los ojos por fin
contigo yo vivire
hasta tu amor
abriendo los ojos por fin
por ti volaré
por cielos y mares hatsa tu amor
abriendo los ojos por fin
contigo yo vivire

por ti volaré
VOLARÉ


lunes, 29 de septiembre de 2008

El reloj de arena...

Distintas formas de medir el tiempo...













El tiempo en un click...


















el tiempo...





tiempo de vida...

El tiempo de la vuelta en calesita, el de los besos. Tiempo del brillo en los ojos.
El de los cuerpos.
El de las camas.
El de lo fugaz.
El de la conquista.
El tiempo del parto, del café, del cigarrillo.
Tiempo de reir, de aferrarse, de mutar. La calesita.
Tiempo de arena. De sulfato, de cobre,de plata.De plomo.Tiempo de latidos fuertes.
De no me olvides...
Tiempo en gotas,en cuotas,en dosis
Tiempo del destierro. De sueños y amapolas.
De lucha subliminal.
De vos y yo.
Tiempo de decir adiós...




tiempo de ayer y hoy...

de niña...
Me río. Se esconde para mí.Expreso mis primeros dientes asomando.Gateo. Me atrapa. Me dice "princesa". Y se me escapa "papá"...

de mujer...
Me río. Se esconde. Me busca. Me encuentra. Nos perdemos debajo de las sábanas. Me dice "muñeca". Jugamos.
Sin ayeres.
Soñamos,con mañanas de dientes asomando diciendo... "mamá"...



tiempos de infancia...

La playa era amplia, extensa, pulcra, luminosa.
Valeria del Mar extendía arenas calientes, sueños de sal.
A sus tres años, corría por toda la costa, de sol a sol, tejiendo redes, juntando huevos de tiburón, caracoles babosos de caparazones grises, almejas ochentosas, mientras la espuma en los pies le devolvía un trasmayo de curiosidades proveniente de lo profundo.La piel se le curtía de bronce y los rulos se bañaban de oro. Los ojos se le volvían de a ratos aguamarina.
El cielo azul inmenso, la infancia perfecta y el aire puro, le hacian suspirar vida.
Ahora pasa por ahí cada año y los edificios ya no le dejan ver el mar...


el tiempo y los años...

Los niños solo quieren volverse grandes...
Los adultos solo quieren volver a ser niños...
Los viejos solo quieren volver...


...tiempo de besos...

Los surcos de su boca, desnudaban inquebrantables las marcas del reloj. Ella detuvo el tiempo y le borró el pasado con besos atemporales, sin fechas, ni vencimientos, ni futuros programados...



el paso del tiempo...

No debiera darnos miedo el paso del tiempo. Si entendieramos que es solo otro gran invento del hombre. Porque el tiempo en sí, no existe. Son las razones humanas las que lo modelan y lo sugieren así, sanador e irremplazable, indisoluble, perdido sin retorno, inerte, encantado, futurista, flechado, invertido, dislocado y pedante, o apurado y exigente; circulándonos las venas, arrugándonos el alma, con su devenir ansiolítico, aprisionado de sueños, besos y esperanzas. Disfrazado de distancias, derrotas y tumbas.



Medidas de tiempo...

El tiempo se mide con presencias incondicionales a través de la vida, con ausencias que marcan a fuego, con promesas que se enuncian convencidas y se cumplen a destiempo, con sueños que no llegan y un día se aparecen, cuando ya nadie los espera...
Con lunas de sabiduría contando las horas de par en par,apostando la última carta a las estrellas, resignándose al presagio escrito que enuncian los astros, atesorando el devenir de los augurios, y caminando el presente, torcido, derecho, mutable irreversible, de sobras y faltas ,sin mirar atrás...


tiempo de extrañar...

El tiempo invertido en que te pienso.
Los segundos atroces en que te extraño.
Uno y cada uno de los minutos descalsificados en que no te tengo cerca.
Las agujas astillandome los sueños.
Tu boca incendiándome los huesos,
agonizandome latidos,
gestando solo besos...
Los días inertes que no avanzan, ni brillan, ni mueren, ni sulfatan, ni preceden, ni ambisionan, ni embellecen, ni caducan,
si nos falta ese tic-tac sincronizado en que nos vemos.



tiempo de mirar...


Una buena forma de medir el tiempo, puede ser , acaso, sumergir tu mirada en la pupila de otro.
Al cabo de dos minutos,tres segundos, quince días y un lustro, habrás comprendido que los relojes no existen...


el tiempo y el café...

" Tal vez el refugio de una última vez, te puso frente a vos mismo, en aquella mesa de bar...
Quizá, la cuchara se llevó en su remolino centrífugo las lágrimas y el azúcar dulce te devolvió un poco de vida y detuvo el reloj en un " ahora es tu tiempo..."
Lo cierto es que ahí, sentiste companía sin apuro.
Alivio cálido, en miradas anónimas, en ojos ajenos.
Entonces comprendiste porque existe uno en cada esquina. Porque alguna gente llega y otra se va...
El café cura y cicatriza. Perdona y contiene.
Se vuelve confidente.
Se materializa en aroma y te envuelve en su fragancia.
Se comparte, se lee, se desgusta y se sueña..."



tiempo de estación...

En la estación de trenes ambulante se oye como chiflido pestilente un último silbato.
El humo de ese barco sacude al trombón de su bocina destilando en un agite de pañuelos blancos los adioses.
Como los rieles humeantes del tranvia del fin del mundo, se lleva el mar los segundos exactos sumergidos en que se lloran las despedidas sin retorno y se abren puertos, caminos, desafiantes océanos violetas.
Trazos nuevos, a viejos mundos, a nuevos rumbos por partir...



el tiempo y la lluvia...

Explota en llanto una nube llena y bifurca con sus lágrimas el asfalto brilloso y temporario del agua sin condolencias. Rafagas de viento húmedo arrasan el diluvio triste y se detiene el tiempo en formato sepia mientras los sueños solitarios decantan por las aberturas de cada esquina, y arrasan las enojos torrenciales del cielo vedado, así, desprotegido del sol, insistente y vulgar, no vence al caer cristalino, ni asoma en su verdadero color azul, diáfano y sutil.
No desiste ahora, el agua compagina sus miserias, transcurre, impone, truena.
Marca tic tac sobre el zinc desprotegido y las baldosas vacias inundandas de pureza atroz.
Llueve Buenos Aires...



el tiempo y el mundo...

Mientras en algun rincón del mundo explota el llanto de un bebe bienvenido, en las islas Caimán tarda un segundo el oleaje en arrastrar una estrella. La primer gota del diluvio en la cosecha del arroz. El crucero despidiendo turistas. La pelota usurera de sueños estampada en la red de gol. La bala penetrando el corazon del soldado herido de guerra. El óvulo atravesado llamando a la vida. El abrazo último y profundo. La gota de sal abandonando el lagrimal en el aeropuerto. El roce de las patas del avion al alivio del contacto con la tierra. La pluma sellando el ¨sí quiero¨ en tinta. El instante en que el torero gira desafiando su fiera y burlando su estupida suerte.
El dedo en el botón del celular aceptando la llamada. El fuego extirpado de un soplido. El giro de una moneda a la deriva. El contacto erizado de la primer caricia. El click de una foto en sepia.
El amor de a dos consumado en uno.
El suspiro final
El minuto exacto en que tus ojos se adiheren a los míos. El exacto minuto en el que los atravieso y desvio vencida, la mirada al suelo, para no verte tanto, para no amarte siempre.



tiempo inerte...

Y otra buena forma de medir el tiempo
es congelar la espera
por miedo a no olvidarnos
los besos interminables
y los segundos compartidos...


tiempo y pensamiento...

Esperame hasta que vuelva, le dijo.
Porque el tiempo cura las heridas, pensó, aunque nada esfume cicatrices.
Son marcas de vida dificiles de quitar.
Como aquellas en la pared desmoronada, en la que escribieron el destino separados.
El rumbo incierto que caracteriza a los cobardes de la deriva.
A los inteligentes que dilatan el fracaso.
A los que naufragan en un vaso de agua, siendo tan fácil comprender las señales del viento.

Lo cierto es que a su regreso, ella ya no estaba ahí...
Se había ido sin dejar rastros, a un lejano mundo, mucho tiempo antes de partir.



tiempo y amor...

El tiempo ha de medirse
con la ropa azul desparramada por el suelo
con el reloj incrustado en la frente
y la caricia que no diste
y el dulce que vacia el frasco en la mañana
y la tinta del teclado que reitera tu recuerdo
y un ¨no me olvides¨
y todos los no
y todos lo sì
y que hubiera sido
de nosotros dos
sin agujas...



tiempo y espacio
espacio y tiempo...


Es la ausencia extrema de un lugar con memoria, silencio y sin protagonista
El fantasma perdido de esa imagen sin escenario ni derecho a la identidad
El eco en sepia de los gritos de la infancia en la puerta de una escuela abandonada
La vereda sin gente, la playa sin sombrillas
La casa de los sueños restaurada en restaurant
El pasado pisado, el recuerdo hasta las lágrimas de la niñez feliz...
El tiempo se mide con todo lo que la nostalgia abarca en el corazón, aprieta en el corazón...
...se lo ve pasar a menudo, a través de los espacios vacíos que un día fueron obra, vida, huella y amor...

Me leen...