¨Me reflejo en otras pupilas. Me someto a las igualdades subjetivas de las miradas diferentes...¨

Sortilegios cotidianos

domingo, 22 de julio de 2007

La fobia de los que escriben

Un caso típico de miedo es aquel que se presenta frente a un espacio blanco de celulosa.
No sabe el escritor de mentiras, cuando la única verdad que lo rodea esta conformada por su propia existencia. Y quien pudiera filtrar los millares de sentimientos y pesares simultáneos que una vez destilados por la razón y la buena escritura, se deslizan por el torrente sanguíneo, cual un niño en un tobogán, para depositarse en la hoja desierta, de las arenas movedizas del más impredecible de los oasís. Siempre ha sido así, desde los principios de la historia de la civilización, un hombre y una pluma, o teclado y una hoja en blanco o pantalla a cuarzo seduciéndolo.
Algunos eligen el cuento y mil y una noches de insomnio para desvelarse, otros la poesía arrastrando con ella la amargura del rechazo y el amor que la condena a estar falta de motivos excluyentes y consuelos necesarios . Unos pocos buscan un sombrero, en donde no lo hubo nunca-jamás. Hay quienes, se autoabastecen solo de noticias cuyos cimientos no siempre resultan verídicos. Otros buscan en los ensayos, las respuestas científicas de fenómenos que jamás descubrirán. La falacia puede a veces ser una buena opción, cuando el mundo real aburre con su ficción reiterada. Existen aquellos que me identifican, que parecen no poder escapar de los encantos de ciertos autores que viven para contarla, y no aburren ni en cien años de lectura incipiente.
Lo cierto, es que el miedo a lo desconocido, al devenir puro del destino, sepia o en colores, literario o no, continúa siendo hoy en día, una constante en el ser humano que carente de respuestas intenta justificar su existencia sumergiéndose en un mar de tinta junto a otros. Y en una perfecta búsqueda de su "lait motiv", intenta vencer la nebulosa libre sin letras frente a sus ojos para convertirse sin saberlo en esclavo de sus palabras, de sus escritos. Como yo, que estoy presa ahora y sin quererlo, de lo que acaba de brotar de mis latidos.

2 comentarios:

Sebastián Gabriel Barrasa dijo...

Bell�simo
Un verdadero ensayo-poema-microrelato

Andru dijo...

Una delicia... así da gusto tener pánico a la hoja en blanco.

besos

Me leen...