¨Me reflejo en otras pupilas. Me someto a las igualdades subjetivas de las miradas diferentes...¨

Sortilegios cotidianos

lunes, 9 de marzo de 2009

...

Todo el color que la recubría era azul témpano. Entonces, amordazada por la inesperanza no podía volar.
Era tan solo saberlo así de lejos, así de gris y el mundo se desplomaba en la palma de su mano.
A la mañana que le siguió al huracán, el cielo no parecía el mismo y tenía miedo. El futuro estaba disfrazado de oxidable inmombilidad. Ella tomó un puñado de besos secos y se cubrió el pelo de madreselvas. Cerró los ojos mientras las pestañas despedían gotas cristalizadas. Quería dormir hasta que noviembre abriera de un tajo la luz de un nuevo día. El sol entristecido de un otoño bebe asfixiaba ahora el aire con incertidumbre y la demora en la palabra sabia a a tierra mojada, a versos sin sangre. Tantas preguntas sin respuesta.
No todos los días el corazón late fuerte, pensó.

1 comentario:

josé dijo...

Tus escritos, no preciso decirlo para que lo sepas porque sería muy atrevido de mi parte,son muy bellos hasta dentro de su tristeza. Quisiera decirlo en múltiples comentarios pero me da vergüenza. Mi afecto.

Me leen...